viernes, 27 de enero de 2012

<< ¿Cómo se mide la distancia a las estrellas? >>

Sería fácil pensar que la distancia a las estrellas se mide con telescopios de última generación o rayos láser súper potentes. Nada más lejos de la realidad, el método que se usa para estas mediciones data del siglo II A. de C. y se basa en la trigonometría. Éste método fue usado por primera vez por el astrónomo Hiparco de Rodas y os explicaré en qué consiste mediante el siguiente ejemplo:

Imaginemos que queremos saber la distancia que hay entre nosotros y un árbol al otro lado de un río que no podemos cruzar. Estiramos una cuerda en paralelo al río cuya longitud conocemos y que formará un triángulo imaginario con el árbol haciendo de vértice. Midiendo los ángulos (A y B en la imagen) que forman la cuerda y el árbol a cada extremo de la misma podemos conocer, por trigonometría, la distancia que nos separa de éste.



Este mismo método es el que usan los astrónomos para medir la distancia a las estrellas, sólo que, por encontrarse éstas tan lejos, necesitan la “cuerda” base del triángulo más larga que se pueda obtener. Esta línea es el diámetro de la órbita de la tierra alrededor del sol que tiene una longitud de casi 300 millones de Km.

De esta forma, el astrónomo localiza la estrella que quiere medir y anota su posición en relación a las estrellas más lejanas. Seis meses después, se mide el cambio de posición de esta estrella en relación a las demás, fenómeno que se llama desviación paraláctica. Con esta desviación conoce los ángulos y puede calcular la distancia a la estrella.


Experimenta la desviación paraláctica: Estira tu brazo, pon el pulgar hacia arriba y comparándolo la pantalla del ordenador de fondo cierra un ojo y el otro varias veces. El saltito que da tu pulgar es la desviación paraláctica.

Aunque 300 millones de Km. pueden parecer mucho, esta distancia es muy pequeña; los triángulos que se obtienen son larguísimos, los ángulos son casi rectos y la desviación paraláctica es siempre menor de un segundo (los ángulos se miden en grados, minutos y segundos). Próxima Centauro, la estrella más cercana a nosotros, arroja una desviación paraláctica de 0,76 segundos de arco, o sea que se encuentra de nosotros a 4,3 años luz. Para hacernos una idea, si dibujas en un plano a escala la Tierra y el Sol separados por 2,5 centímetros esta estrella estaría a… ¡6,9 kilómetros !

En la actualidad las mediciones ya no se hacen de esta forma manual ya que, en 1989, la Agencia Espacial Europea lanzó el satélite HIPPARCOS cuyo nombre es un acrónimo de HIgh Precision PARallax COllecting Satellite y también un homenaje a Hiparco de Rodas. El satélite trabaja con los mismos parámetros que se usan en el método manual sólo que en el espacio puede ver las estrellas con mucha mayor claridad ya que evita la atmósfera de la tierra.

    
Imagen del satélite Hipparcos en la Agencia Espacial Europea durante unas pruebas.
 

martes, 17 de enero de 2012

<< FALSO AMANECER >>

¿Es posible que percibamos el amanecer y que no salga el sol? Puede parecer increíble, pero en algunas épocas del año existe lo que se llama la Luz Zodiacal. Es un "falso amanecer" (false dawn en inglés) provocado por la luz del sol que se refleja en el polvo interplanetario y da la sensación de que va a comenzar a amanecer varias horas antes de lo previsto. En el siguiente vídeo, tomado desde el observatorio más alto del mundo en el Monte Saraswati, La India, se grabaron dos falsos amaneceres.

¿No es increíble nuestro universo?




(Nota: A la derecha en el monitor que indica la hora, aparecen las palabras "false dawn" cuando se produce el efecto y "true dawn" cuando comienza realmente el amanecer)

sábado, 24 de diciembre de 2011

<< Un Agujero Negro extinguirá la Tierra>>


Desde la puesta en marcha del LHC (en inglés Large Hadron Colider,  gran colisionador de Hadrones), se han podido leer frases como este título en periódicos con cierto renombre y en cientos de artículos de internet. “El fin del Mundo es Miércoles” del diario crónica.com o “El laboratorio LHC tiene un 75% de probabilidad de extinguir la tierra” del diario nacional ADN son algunos de los ejemplos que ponen de manifiesto el poco rigor científico y la falta de profesionalidad de los periodistas que escriben estas noticias. Puedes terminar de leer este artículo y estar tranquilo, el fin del mundo no llegará a causa de las investigaciones del LHC.
Seguramente haya algunas preguntas que te pasen por la cabeza como: ¿Qué es un colisionador de Hadrones? ¿Para qué se utiliza? ¿Qué es un Hadrón? ¿Qué están buscando con eso? Bien, vayamos por partes…

EL LHC del CERN, la organización europea para la investigación nuclear (del francés Conseil Européen pour la Recherche Nucléaire), es el acelerador de partículas más grande del mundo. Es un túnel subterráneo situado en Ginebra que tiene un diámetro de 8 Km y una longitud de 27 Km. Dentro de él y gracias a los imanes superconductores se aceleran las partículas al 99.999999% de la velocidad de la luz y se las obliga a colisionar en las zonas donde están instalados los detectores. En estas colisiones se pueden detectar las partículas elementales e indivisibles de la materia. Os las presento:

Esquema de las partículas elementales indivisibles

Partículas Elementales: Son los constituyentes básicos del universo. No pueden dividirse en partes más pequeñas. (Las que aparecen dentro del círculo negro).
Partículas Materiales: Poseen la “carga” para que actúe sobre ella la interacción correspondiente a cada tipo de carga. Se dividen en  Leptones y Quarks.
-Leptones: Son partículas muy ligeras. Algunas están cargadas de energía. El leptón más conocido es el Electrón.
-Quarks: Se combinan en grupos de tres para formar Hadrones. Los Protones y Neutrones, que forman los núcleos atómicos, son los Hadrones más conocidos. 
Partículas Portadoras: También llamadas Bosones, son las que transmiten las fuerzas básicas del universo: La interacción fuerte (Gluones), la interacción débil (Bosones W y Bosones Z), el electromagnetismo (Fotones) y la gravedad.
Boson de Higgs: También llamado “La Partícula Divina” es el objeto de las investigaciones en el LHC, el cual se predice en el Modelo Estándar de la física de partículas pero no se ha detectado aún. De descubrirse su existencia, sería el encargado de dotar de masa a las partículas.

¿Por qué se aceleran tanto los Hadrones? El objeto de acelerar los hadrones (en la mayoría de los casos son protones de Hidrógeno) a una velocidad muy cercana a la de la luz es conseguir que ganen energía. La teoría cuántica nos dice que cuanto menor sea el objeto que se estudia, más energía hace falta para verlo. Y la unidad de energía es el electronvoltio. Un electronvoltio (eV) es la energía que ganará un electrón que pase del polo negativo al polo positivo de una pila de 1 Voltio. Así tenemos que:

-          KeV : mil electronvoltios (K de Kilo)
-          MeV : un millón de electronvoltios (M de Mega)
-          GeV : mil millones de electronvoltios (G de Giga)
-          TeV : un billón de electronvoltios (T de Tera)

La energía que hace falta para “ver” un átomo de 10^-9 metros (10 elevado a menos 9) de tamaño es de 1 eV. Para un núcleo atómico de 10^-14 m. hace falta 1 MeV. Para un neutrón o un protón (10^-16 m) 1 GeV. Y para poder ver o descubrir El Bosón de Higgs, con un tamaño de 10^-20 m, se predice que hacen falta unos 10 TeV, energía suficiente para el LHC que tiene una potencia máxima de 14 TeV.


 
  Imagen del interior del túnel del LHC

Y ahora que casi eres un experto en aceleradores de partículas y en física cuántica te preguntarás: ¿qué tiene que ver todo esto con los agujeros negros? Pues que es cierto que en el LHC se podrían crear agujeros negros pequeñísimos. De hecho si se llegara a producir algún micro-agujero negro los físicos quedarían fascinados ya que esta sería la primera evidencia experimental que apoyaría la llamada "teoría del todo", más conocida como Teoría de Cuerdas.

Pero, ¿qué sucedería si se generara un agujero negro en el interior del LHC? ¿Se tragaría la tierra? La respuesta es: “no sucedería demasiado”. Lo más probable es que se desintegrara sin más al instante. Pero aún cuando el agujero negro sobreviviera por más de una fracción de segundo (lo cual es muy improbable), es casi seguro que saldría disparado a una velocidad cercana a la de la luz hacia el espacio debido a su ínfimo tamaño (menor que una milésima parte de un protón) y a su masa (aprox. de 100 protones). Desde la perspectiva de algo tan pequeño, los átomos que conforman la roca "sólida" son casi enteramente espacio vacío: el vasto espacio entre los núcleos atómicos y los electrones que los orbitan. De modo que un agujero negro microscópico podría atravesar el centro de la Tierra y salir por el otro lado sin causar daño alguno.

¿Cómo pueden estar tan seguros los científicos (y yo) de que esto es así? Gracias a los rayos cósmicos. Miles de veces al día, rayos cósmicos de alta energía colisionan contra las moléculas del aire de la atmósfera terrestre con una energía, al menos, 20 veces mayor que las colisiones más poderosas que pueda producir el LHC. En consecuencia, si este nuevo acelerador pudiese crear agujeros negros que devoraran la Tierra, los rayos cósmicos ya lo hubieran hecho miles de millones de veces a lo largo de la historia de la Tierra.